viernes, 10 de junio de 2011
Mapa descolonización
Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), las potencias europeas no podían hacer frente a los activos movimientos nacionales que propugnaban la independencia. En los años cincuenta y sesenta hubo un proceso general de descolonización que definió un nuevo mapa político, con más de cuarenta nuevos Estados independientes. Estaban delimitados por fronteras, en muchos casos totalmente artificiales, herencia de la antigua división colonial.
Veinte años después de la Segunda Guerra Mundial, los antiguos imperios coloniales habían desaparecido. En sus vastas posesiones surgieron nuevos países, que constituyen hoy la mayor parte del territorio y de la población mundial.
Antes de la Segunda Guerra Mundial ya habían surgido una serie de hechos que permitían augurar un rápido desarrollo del proceso descolonizador: la aparición de movimientos nacionalistas en algunas colonias; la influencia de la Revolución rusa, con su defensa de la autodeterminación de los pueblos y su crítica de la explotación económica colonial; el aumento de las protestas contra los colonizadores, duramente reprimidas y el influjo que ejerció en las colonias la aparición de nuevas naciones europeas, después de la Gran Guerra.
Antes de la Segunda Guerra Mundial ya habían surgido una serie de hechos que permitían augurar un rápido desarrollo del proceso descolonizador: la aparición de movimientos nacionalistas en algunas colonias; la influencia de la Revolución rusa, con su defensa de la autodeterminación de los pueblos y su crítica de la explotación económica colonial; el aumento de las protestas contra los colonizadores, duramente reprimidas y el influjo que ejerció en las colonias la aparición de nuevas naciones europeas, después de la Gran Guerra.
Los factores inmediatos de la descolonización fueron básicamente tres: la debilidad de las metrópolis, el apoyo internacional y la fuerza creciente de los movimientos de liberación.
Mapa de la 2ª Guerra Mundial
La segunda guerra mundial fue un conflicto armado que se extendió prácticamente por todo el mundo entre los años 1939 y 1945. Los principales beligerantes fueron, de un lado, Alemania, Italia y Japón,
de ideología totalitaria, ultranacionalista y antisemita.
Después de haberse otorgado plenos poderes en 1933, Hitler, que había asumido el título de Fuhrer o caudillo del Tercer Reich, impulsó el rearme secreto de Alemania. Aprovechó la falta de decisión de las potencias europeas para oponerse activamente a sus designios y ordenó la ocupación militar de Renania en marzo de 1936, decisión que contravenía unilateralmente el Tratado de Versalles.
En ese mismo año, Benito Mussolini, el dictador fascista de Italia, que ya se había embarcado en una agresión a Abisinia (Etiopía), firmó con Hitler un acuerdo secreto germano-italiano que daría lugar al establecimiento del Eje Romano-Berlín. Al año siguiente, Italia se unió al pacto que Alemania y Japón habían firmado en 1936. Fue elllamado pacto tripartito.
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